Juego irregular
BALONCESTO

Juego irregular

Jugábamos los dos equipos (Askartza y La Salle) que habían encabezado la clasificación durante casi toda la temporada. Un partido, en mi opinión, importante para chequear nuestro nivel a siete días de la “Final a cuatro”, que se celebrará en el pabellón de Askartza (Leioa) el fin de semana venidero, pero intrascendente a nivel clasificatorio porque los objetivos ya estaban cumplidos.

El partido empezó con un pequeño homenaje a nuestra jugadora Mireia Iráculis porque esta temporada ha sido muy dura para ella, dado los problemas de salud, que le han apartado del juego en nuestro equipo. Un bonito detalle auspiciado por nuestro entrenador, el cual, en mi opinión, no ha sabido exprimir esta temporada el enorme potencial que posee dicha jugadora, aunque los problemas mencionados han impedido, por otra parte, que la jugadora se centre, como en otras campañas.

Desde estas líneas te mandamos mucho ánimo para superar estas pequeñas trabas que te está poniendo la vida y que la temporada que viene veamos la garra y la fuerza que siempre te han acompañado. Yo no tengo ninguna duda de que así será.

El partido, en el que nos jugábamos el segundo puesto de la A-1 (intrascendente en cuanto al cruce de la Final a Cuatro ya que ya teníamos el mismo rival, ganáramos o perdiéramos) empezó con rentas a favor nuestro, manteniendo dichas diferencias hasta el descanso, yéndonos al mismo siete (7) puntos por encima.

El tercer cuarto las contrarias empezaron a defender con más agresividad, permitiendo el árbitro (no lo había hecho hasta entonces) los contactos. A pesar de dicha subida en la intensidad defensiva, el equipo lastrado por faltas era el nuestro, llegando Askartza al último minuto del cuarto sin faltas en su casillero, empezando los últimos diez minutos un punto por encima.

Y aquí llegó nuestra pájara habitual en alguna fase de los encuentros, permitiendo irse a Askartza con una diferencia cómoda de más de diez puntos. En los últimos minutos volvimos a jugar a baloncesto y estuvimos a punto de llevar el partido a la prórroga con un tiro de tres que no entró.

Partido irregular, que nos tiene que servir para concienciarnos de que sí podemos ganar dos partidos este fin de semana y así ser las campeonas de la competición.

Atrás quedan los recuerdos del primer partido, cuando en el autobús que nos llevaba al pabellón de Zorroza los padres nos preguntábamos si estábamos en la categoría apropiada para el nivel de nuestras hijas, teniendo serias dudas (dada la experiencia de la A-1 de la Liga Vasca del año anterior en la que recibimos paliza tras paliza). Pues las dudas han quedado despejadas a lo largo de la temporada, clasificándonos para los cruces de ascenso a Liga Vasca, dado que quedamos primeras de la fase inicial del campeonato. En dicho cruce perdimos de uno contra Zornotza, teniendo este fin de semana la oportunidad de la revancha deportiva.

Posteriormente hemos estado en cabeza durante toda la competición hasta los últimos cuatro partidos, perdiendo tres de ellos, abocándonos a la tercera posición, anecdótica clasificación.

Buena temporada, que sería de matrícula de honor si ganamos este fin de semana los dos encuentros programados en la final mencionada.

En primer lugar agradecer a nuestras jugadoras, artífices del éxito. Al entrenador, porque ha sido una pieza clave en el engranaje del equipo con su labor y dedicación. Y no nos olvidemos de la jugadoras del Cadete de Liga Vasca, que nos han ayudado cubriendo lesiones y ausencias, teniendo un “pedacito” de culpa en la temporada realizada. Y por qué no, agradecer también a los padres, que hemos remado todos en la misma dirección, en beneficio del grupo, a pesar de que tengamos cada uno nuestras ideas.

Una temporada sobresaliente, que puede mejorar su nota este fin de semana a “Cum Laude” si logramos vencer en la Final Four. Y desde luego que podemos.