Alejando fantasmas
BALONCESTO

Alejando fantasmas

El domingo por la mañana jugábamos en Getxo con el único equipo que nos había ganado en dos ocasiones en la temporada, con la obligación de competir por lo menos y si la victoria llegaba, mejor que mejor. Buen ambiente en las gradas, teniendo el mismo “feeling” que la afición contraria, que era animar a cada equipo hasta la extenuación.

Desde el principio se notó que estábamos en el partido y que estábamos un puntito más que las contrarias, sobre todo en defensa. Gran defensa presionante y alegría en el ataque, siendo espoleadas las jugadoras en su quehacer por el entrenador y por la grada. Aunque las contrarias nos empataron, se vio ayer que era un día de los grandes, siempre con un punto de intensidad que solamente hemos visto en esta temporada en encuentros aislados.

Al final de los primeros 20 minutos 20-34 a favor, pero con buenas sensaciones y con ganas de venganza deportiva por la dura derrota que nos infringieron en la primera vuelta, aunque solamente fuera por dos puntos.
La vuelta de los vestuarios nos dejaba la incertidumbre de las lagunas que nos han acompañado durante los partidos en la temporada. ¿Volverían?

En los primeros minutos se vio que lejos de borrarnos del partido durante unos minutos (como en otros partidos), aumentamos la presión en defensa y el acierto en ataque, acabando el tercer cuarto 29-54.

Y el último cuarto seguimos en la brega hasta llegar a diferencias de más de treinta puntos, quedando el marcador final en 43-71. Gran partido y resultado.

Hace unas semanas el entrenador me manifestó su incertidumbre con el juego y sobre todo por la actitud del equipo, sobre todo en los entrenamientos. Yo era más optimista y achacaba al momento a las lesiones sufridas por nuestras jugadoras (muchas entrenando sin estar bien), a viajes colegiales (no entrenando durante la semana), a los exámenes (que ya se encuentran en primero de bachiller y a alguna de ellas les supone una carga de estrés extra). Y gracias a Dios, creo que el tiempo me ha dado la razón, volviendo a ser las mismas que a mediados de temporada.

Ayer fue el mejor concierto coral de la temporada, no pudiendo destacar a nadie por encima de nadie, repartiendo los minutos el entrenador como si de niñas de premini se tratase. Para los que estuvimos en la grada una gozada. Enhorabuena a todas y a ver si nos regaláis más partidos así a los padres.

Un aparte para el entrenador y darle mis más sincera enhorabuena por el manejo del grupo y por la gran noticia que jalearon las niñas al final del encuentro en el corrillo final. Un abrazo también para su mujer, que también sufre (de distinta manera) los avatares del equipo.